El régimen simplificado de IVA se aplica a determinadas actividades y calcula la cuota mediante módulos o índices en lugar de utilizar únicamente la diferencia directa entre IVA repercutido y soportado.
La Agencia Tributaria ofrece información sobre el régimen simplificado del IVA.
Quién puede aplicarlo
Debe tratarse de una actividad incluida en la orden correspondiente y cumplirse los límites y requisitos del régimen. Además, suele existir coordinación con el método de estimación objetiva en IRPF.
Cómo se calcula
La cuota se obtiene aplicando módulos a variables de la actividad, como personal, superficie, potencia u otros parámetros definidos para cada sector.
Pagos durante el año
Se realizan ingresos a cuenta periódicos y al final del ejercicio se calcula la cuota definitiva con los datos reales de módulos y las reglas de deducción aplicables.
Facturas y libros
Aunque el cálculo sea simplificado, siguen existiendo obligaciones de facturación, conservación de justificantes y determinados libros registro.
Renuncia y exclusión
El contribuyente puede quedar fuera por superar límites o renunciar al régimen. Estas decisiones pueden tener efectos durante varios ejercicios.
Revisión anual
Antes de cada ejercicio conviene comprobar si la actividad sigue incluida y si los límites han cambiado. Copiar la configuración del año anterior sin revisar la orden vigente puede provocar errores.
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