Descubrir un error después de presentar una autoliquidación no significa que haya que ignorarlo hasta que Hacienda lo detecte. El procedimiento correcto depende de si la corrección perjudica al contribuyente, a la Administración o modifica datos sin efecto económico.
La Agencia Tributaria dispone de servicios de rectificación de autoliquidaciones y de presentación de declaraciones complementarias según el impuesto y ejercicio.
Cuándo suele utilizarse una rectificación
Cuando el error ha provocado ingresar de más, solicitar una devolución inferior o perjudicar de otra forma los intereses del contribuyente, puede proceder la rectificación de la autoliquidación.
Cuándo aparece una complementaria
Si la corrección implica ingresar más o reducir una devolución ya solicitada, puede ser necesario presentar una autoliquidación complementaria siguiendo las reglas del modelo correspondiente.
No duplicar la declaración sin analizar
Enviar otra declaración completa sin marcar correctamente el tipo de corrección puede generar duplicidades o incoherencias. Antes de presentar hay que identificar número de justificante y datos de la declaración original.
Documentación
Conviene preparar una explicación del error, cálculos corregidos y facturas o documentos que justifiquen el cambio. Si existe un importe a devolver, la trazabilidad debe ser especialmente clara.
Plazos
La posibilidad de rectificar está sujeta a los plazos de prescripción y a la situación del procedimiento. Si ya existe una comprobación abierta, la estrategia debe adaptarse al expediente.
Guardar ambas versiones
Conserva la declaración original, la corrección y los justificantes. La contabilidad también debe reflejar el ajuste para que el cierre del ejercicio no siga mostrando la cifra antigua.
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Fotografía: Mikhail Nilov / Pexels.