La pluriactividad aparece cuando una persona trabaja simultáneamente por cuenta ajena y desarrolla una actividad por cuenta propia. Tener un contrato laboral no elimina, por sí solo, la obligación de darse de alta como autónomo cuando se realiza de forma habitual una actividad económica propia.
La guía práctica de trabajo autónomo de Importass incluye información para quienes compatibilizan empleo y actividad por cuenta propia.
Dos relaciones distintas con la Seguridad Social
El empleo por cuenta ajena genera cotización en su régimen correspondiente y la actividad propia puede exigir alta en RETA. La existencia de ambas cotizaciones no significa que una sustituya a la otra.
La fiscalidad también se suma
En IRPF pueden coexistir rendimientos del trabajo y rendimientos de actividades económicas. El autónomo debe seguir llevando sus libros, emitiendo facturas y presentando los modelos que correspondan a su actividad.
Previsión de rendimientos
Al darse de alta como autónomo debe comunicarse una previsión de rendimientos netos que influye en la cotización provisional. Si la actividad cambia de forma relevante, conviene revisar esa previsión.
Posibles efectos sobre las cotizaciones
La normativa puede contemplar mecanismos específicos cuando existe cotización simultánea por distintas actividades. Estos límites y devoluciones pueden cambiar por ejercicio, por lo que deben comprobarse con los datos del año concreto.
Organización práctica
Separar una cuenta bancaria de actividad, conservar facturas y llevar un control mensual de ingresos y gastos ayuda especialmente en pluriactividad, donde es fácil mezclar información personal, laboral y profesional.
Cuándo pedir asesoramiento
Si además existen bonificaciones, cambios de jornada, baja laboral, maternidad o paternidad, sociedad mercantil o varios pagadores, conviene revisar el efecto conjunto antes de tomar decisiones.
Para seguir ampliando puedes consultar Autónomos, Fiscalidad, Contabilidad, Seguridad Social y Agencia Tributaria.
Fotografía: Michael Burrows / Pexels.